prueba número 2

Enero 19, 2009

En Canadá, Voces Judías Independientes y otros grupos han promovido acciones como la ocupación del consulado israelí al grito de “¡No en nuestro nombre!”. Y más de 340 profesionales judíos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como “carta abierta a los soldados israelíes” en periódicos de este país contra la campaña militar en curso y los “crímenes de guerra” y las “atrocidades”.


ejemplo

Enero 19, 2009

“Hay una gran confusión entre los términos israelí, judío y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa”.

“Muchos de los autoproclamados portavoces de la comunidad judía en el mundo son en realidad portavoces del Estado de Israel pero, en los países democráticos, las comunidades culturales o religiosas no necesitamos portavoces”, añade Rabkin. Y agrega: “Los demás somos gente corriente y no nos organizamos tanto ni tenemos tanto dinero, pero somos la mayoría”.

“El problema es que una minoría de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judíos no militantes están en los márgenes”.

En Canadá, Voces Judías Independientes y otros grupos han promovido acciones como la ocupación del consulado israelí al grito de “¡No en nuestro nombre!”. Y más de 340 profesionales judíos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como “carta abierta a los soldados israelíes” en periódicos de este país contra la campaña militar en curso y los “crímenes de guerra” y las “atrocidades”.

“Un Estado judío es intrínsecamente racista y no puede ser democrático porque por definición discrimina a todos los que no son judíos”, opina desde Canadá Diana Ralph, coordinadora de Voces Independientes Judías. “El sionismo es desde su inicio un proyecto imperalista y racista condenado al fracaso si no fuera por el apoyo masivo de EEUU y sus aliados”, remacha.